“Por fin se hace justicia con mi padre”

Después de 64 años, se reconoce la heroicidad de Antonio Ristori tras la explosión en Cádiz en 1947.

Manuel Ristori está orgulloso y muy contento porque “por fin” se ha reconocido la labor de su padre, Antonio Ristori, en las labores de auxilio de los heridos de la explosión ocurrida en Cádiz la noche del 18 de agosto de 1947.

“Después de 64 años, han reconocido el acto heroico de mi padre, que a sabiendas de que habría más explosiones, quiso entrar en la zona afectada porque sabía que había muchas familias heridas. Ha sido un tiempo muy largo, pero agradezco que por fin se haya hecho justicia”, comenta Manuel Ristori, coronel de Infantería de Marina retirado, quien da las gracias a la alcaldesa y a su Ayuntamiento, “porque no hay otra corporación que lo haya reconocido”, y al historiador y militar Jesús Núñez, quien le ha ayudado mucho en esta labor de reconocimiento a su padre. De hecho, él fue el que pidió formalmente por escrito la concesión del título de Hijo Adoptivo. Y también a Diario de Cádiz, que se ha hecho eco de las solicitudes de Núñez publicando artículos sobre Antonio Ristori.

Manuel Ristori cuenta que, cuando ocurrió la explosión, él contaba cinco años. “No tenía conocimiento de lo que había pasado, pero poco a poco fui investigando y construí el puzzle de lo que había ocurrido, y me di cuenta de que a mi padre le habían hecho una faena muy gorda. Pery Junquera fue un héroe con mayúsculas y se lo reconocieron pero ni a mi padre ni a los voluntarios que fueron con él se les ha considerado”, expresa.

La Infantería de Marina procedente de San Fernando, con el Teniente Coronel y delegado provincial de Excombatientes Antonio Ristori al frente, fue de las primeras en ofrecer ayuda para rescatar a los centenares de víctimas que se encontraban sepultadas en los edificios derrumbados por los efectos de la tremenda onda expansiva que sacudió la ciudad.

Cabe destacar que su heroica actuación no pasó desapercibida por el alcalde de Cádiz de aquel entonces, Francisco Sánchez-Cossio Muñoz, quien diez días después pidió por escrito al gobernador civil de la Provincia, Carlos Rodríguez de Valcárcel, una “alta recompensa que premie sus servicios heroicos y humanitarios que tanto contribuyeron a evitar mayores daños y a mitigar esta catástrofe”. Pero esta petición no fue oída. Hasta ahora.

Manuel Ristori afirma que su padre era “muy buena persona”, “un hombre humanitario que miraba mucho por la gente”. Algo que se puso de manifiesto en agosto de 1947, cuando solicitó autorización para ir a la zona arrasada por la explosión acompañado de un grupo de infantes de marina voluntarios. Durante toda la noche no pararon -junto a otros miembros de las fuerzas armadas y de orden público- de rescatar muertos y heridos sepultados entre los escombros. Los voluntarios permanecieron en la zona durante casi 48 horas, siendo relevados por otras unidades que llegaron de refuerzo. Sin embargo, Ristori continuó allí varios días más, autorizado por su almirante, para coordinar las tareas de auxilio, distribución de servicios y abastecimiento en colaboración con la Cruz Roja y el Auxilio Social.

Su hijo quiere resaltar la actuación de su padre en la Casa Cuna, donde aquella noche dormían, además de las monjas que los cuidaban, 117 niños y 82 niñas, todos menores de 7 años. El rescate de aquellas víctimas fue lo que más huella le dejó. El teniente coronel Ristori -fallecido en 1979-, siendo posteriormente vicepresidente de la Diputación, contribuyó activamente a impulsar la reconstrucción de la nueva Casa Cuna.

Para Jesús Núñez, con este reconocimiento, “el Ayuntamiento de Cádiz y la propia ciudad ha saldado una deuda pendiente de reconocimiento y homenaje que tenía desde 1947 con el entonces teniente coronel Ristori, uno de los grandes héroes de aquella trágica noche”.

Publicado en: Diario de Cádiz, 7 de abril de 2011.

Deja un comentario